El jodido bloqueo creativo

No hay nada que me frustre más la vida que tener un bloqueo creativo, y más cuando estoy en medio de un flujo de trabajo denso, con deadlines a todo dar, y mucha gente en una línea de equipo.

Una desgracia, que casi hace que quiera lanzar todo por la ventana, hasta la pc, pero como ciudadano tercermundista inteligente, dreno de otras formas más sanas y baratas, pero que quede claro que ganas no me faltan. 

Estar bloqueado mientras debes generar miles de soluciones para un proyecto puede ser la pesadilla mas grande, ya seas freelancer, empleado o líder del mismo proyecto. 

Quizás me preocupa la cantidad de post que van más enfocado a desahogar mis frustraciones que a temas teóricos en el diseño pero es que bueno, así también se aprende ¿No? de las desgracias ajenas. 

 

¿Cuándo aparece el bloqueo?

Cuando menos lo esperas y más atareado estás por supuesto, pero realmente se da cuando tu cuerpo y mente empiezan a agotarse de un constante desgaste en una tarea continua y quizás repetitiva, y no necesariamente del mismo trabajo.

Nuestra vida nunca gira a una sola cosa, y pues las responsabilidades y preocupaciones siempre están presentes, además de las situaciones repentinas que nos pueden descontrolar, y si vives en Venezuela, esto es a cada rato en intervalos de horas. 

 

Pero si en algo somos expertos en estar dejando pasar las cosas, tanto por llevar “La fiesta en paz” como porque “Uno no tiene que estar matándose la cabeza por eso” y poco a poco se van acumulando estos pequeños golpecitos en la cabeza.

 

Hasta que llega el elemento clave que desencadena todo, o al menos, es como yo lo he visto, la presión. Cuando nos exponemos a una situación que genera mucha presión, nuestro cerebro termina trabajando más rápido, pero si hay tanto peso externo acumulado se termina agotando y no da las respuestas que esperamos. 

También pasa cuando nos enfocamos muchísimo en un mismo tema, una y otra vez, que ya nuestra mente busca más y más atajos para no tener que procesar la misma información, que terminamos por obviar cualquier solución o buena idea. 

Y llega, la mente en blanco, la pantalla vacía, la hoja de papel sin la más mínima esperanza de tener alguna raya, vemos el reloj y pareciera que el tiempo pasa 10 veces más rápido, vemos el calendario y tenemos claro que no podemos dejarlo para otro día, y que si no hay una solución, tarde o temprano fallaremos el proyecto. 

Pero no os preocupéis (Obviamente finjo un acento gallego, pero repito, no os preocupeis). 

 

Vence el bloqueo creativo

Todo tiene una solución, y si ya no existe, hay que crear la propia.

El bloqueo creativo te desgasta y lleva a un nivel de desesperación gigante, pero no es algo imposible de eliminar,  yo te voy a echar el cuento de lo que hasta ahora me funciona, unas veces más que otras, pero de que me funcionan, me funcionan. 

 

Cero operatividad, más investigación

Cuando ya tu mente se agote, puedes dar unas vueltas por el navegador, soltando el lápiz, y cerrando el Photoshop o Illustrator. 

Lee algo referente a lo que estás trabajando, ve referencias de trabajos similares que hayan funcionado, define que funciona y que no.

Ve un poco más allá y encuentra cosas nuevas, no pongas ataduras en plan de si sientes que te alejas del tema, solo busca, lee, revisa, observa y consume contenido diferente que te haga ver las cosas desde otro punto de vista.

Enamórate de Pinterest para que tu ojo tenga un descanso de tanta mala idea que tuviste que no sirve para nada en la vida.

Habla con otras personas, dependiendo del tema con que estés creando, hablar con expertos o personas que ya hayan estado en el área, pidiendo opiniones y conversando los temas también podrás darle relajo a tu cerebro y que de una mejor visión del problema. 

 

Despéjate y desconectate

Si ya ves que la investigación te hizo dar vueltas en círculo, pues toca lanzar todo, pero no por la ventana.

Apaga la pc, y sal a la calle (Cuidado con el Covid) y date un respiro de todo, lo más lejos posible del entorno donde estabas creando, realiza una actividad diferente que entretenga tu concentración por largo rato. 

Come algún dulce, cocina algo diferente, o dedicale unas horas de frustración a algún videojuego, has una limpieza profunda de tu casa, Dios, dejo en evidencia mis vivencias de cuarentena, pero bueno, de qué sirve, sirve creanme. 

El punto es que por unas horas no tengas nada que ver con la actividad que te mantenía en un bloqueo, tu mente descansará y la cabeza fría podrá darle un mejor enfoque luego.

 

Ejercicios y dinámicas para evitar el bloqueo creativo

Una actividad que me ayuda mucho en el desarrollo de ideas, para conceptos de diseño y cualquier situación que amerite una idea fresca es la asociación de palabras (Una especie de mapa mental).

Se trata de tomar una palabra e irle sacando conexiones o “ramas” con palabras que tengan que ver, no tienen que estar relacionadas directamente, puedes ir asociando por lo más mínimo que se te pueda ocurrir.

Ejemplo: Barco – Mar – Playa – Pescado – Cocina – Chef – Ratatoulle.

Te sorprenderá el nivel de palabras al que podrás llegar, este ejercicio te permite ir eliminando la limitación propia que se tiene al momento de buscar alternativas, en la cual descartamos una cantidad absurda de ideas por pensar que no tienen sentido o que son una locura. 

Otro ejercicio que hacía mucho con mi mejor amiga era asociar dos temas y tratar de imaginar un negocio.

Ejemplo: Trasporte – Star Wars (Ruta de transporte con temática de viaje a las galaxias)

Okay, eso no me salió tan bien, pero la idea es que sea difícil ¿Verdad? y que su mente se esfuerce en asociar ambas palabras y crear un negocio o cualquier cosa que pueda materializar. 

La idea de hacer cualquier ejercicio o dinámica creativa es enseñar al cerebro a conectar puntos desde otros niveles y poder encontrar alternativas con mayor fluidez, dando respuestas al bloque creativo que tanto te estresa la semana. 

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